En la bella ciudad de Dublín / Donde las chicas son tan bonitas / Primero puse mis ojos en la dulce Molly Malone. Estos son los versos iniciales de una antigua canción de Dublín, considerada como una suerte de himno de la ciudad.
En la canción se describe a Molly caminando por las calles de Dublín y anunciando que vende marisco fresco. Se ha dicho que la canción "captura" el espíritu de la ciudad. Cuenta la historia de una mujer de clase trabajadora que muere joven, pero que sigue viva indefinidamente a través de las animadas tradiciones culturales.
Con el paso de los años, Molly se ha convertido en una atracción turística y se ha extendido la creencia de que tocarle el pecho, semidesnudo, trae buena suerte. Esto ha provocado una decoloración de un marrón opaco a un dorado brillante. En los últimos años, la gente ha pintado su pecho en señal de protesta para que dejen de "tocarlo", con las palabras: "¡7 años de mala suerte!".
Hace alrededor de un año, una joven música callejera, al ver a un turista tras otro "manoseando sus pechos", lanzó una campaña con el lema "Dejen a Molly mAlone",* argumentando que Molly está siendo "tocada de forma inapropiada". Propuso cambios para restaurar el color original del busto, disuadir a los turistas de tocarlo y elevar la estatua a un pedestal más alto para que estuviera a la par de otras estatuas de figuras masculinas. La artista se pregunta: "¿Por qué las mujeres deben ser representadas con un vestido que resalta el busto?, y ¿por qué se permite esto en las estatuas femeninas y no en las masculinas?". Esta campaña cuestiona por qué esto se ha convertido en parte de la cultura irlandesa, y exige un cambio con respecto a la "historia patriarcal". Algunos comentaristas estarían de acuerdo en desexualizar a la vendedora de pescado, mientras que otros argumentan que solo se trata de la estatua de un personaje ficticio.
Me llamó la atención, al pasar a diario junto a esta estatua, el ver a los turistas tocando los pechos de la estatua y experimentando algo de la cultura irlandesa, para luego ser testigo de otra cara de esto, una ofensa a las mujeres. Me sorprendió cómo esta única estatua se convirtió en "todas las mujeres".
El psicoanálisis nos enseña que no existe relación entre los sexos, que incluso erigir una figura femenina junto a una masculina no las hace iguales. Sin embargo, ¿no es esta protesta para dejar en paz (alone) a Molly, cargada de movimientos contemporáneos, en realidad un rechazo de la feminidad, de lo que es no-todo? ¡No-todo es lo mismo!
Esta demanda de cubrirla, donde la representación de esta idea de la dulce Molly necesita ser reparada, produce el efecto opuesto, le quita algo de su otredad.

* N. de la T.: juego de palabras entre el apellido del personaje "Malone" y "alone" (sola).


