Theodor Adorno (1903-1969) fue uno de los principales pensadores de la Escuela Frankfurt, un grupo de intelectuales que fundó y dio forma a la "teoría crítica" del siglo XX. Uno de sus principales argumentos se refería a la noción de que la Industria Cultural (televisión, radio, cine y música) transformaba el arte en un producto estandarizado para el consumo, adormeciendo el pensamiento crítico y convirtiendo el arte en un instrumento de represión social y control. Por ejemplo, en el pequeño extracto que acompaña al texto, se escucha la crítica de Adorno sobre la música de protesta: al volverse popular, esta música pierde su genuino poder de protesta social. Se refiere específicamente a la canción We shall Overcome de Joan Baez, escrita a raíz de la Guerra de Vietnam.
Adorno sostiene, esencialmente, que la música, cuando es placentera al oído y se convierte en parte de la cultura pop, disimula e incluso anula las palabras contundentes que expresan dolor, socavando el propósito de la canción, el cual es despertar y provocar un cambio. Su crítica es, en efecto, un rechazo al proceso casi automático de asimilar el arte (o música, en este caso) de manera armoniosa dentro del sistema. Apunta de manera precisa a la operación del fantasma –"tomar algo terrible y volverlo algo consumible"–1 lo cual produce la ilusión de armonía a través de música placentera. En este sentido, puede decirse –con Lacan– que la música por sí misma sirve como fantasma, enmascarando lo imposible e insoportable.
En El Seminario 18, Lacan habla acerca del litoral2 como una no-relación absoluta entre dos dominios. Dicho esto, aunque fuese posible nombrar a la "cosa en sí" con palabras, hacerlo solo la envolverá; nunca será la "cosa en sí". A la par de la crítica de Adorno, uno podría decir que el encuentro con la alteridad absoluta podría servir de oportunidad para un cambio subjetivo. Adorno escribe en uno de sus textos que la música de protesta solo podría ser aquella que es tan disonante que es casi imposible de escuchar. Por lo tanto, se requiere de un esfuerzo: el consentimiento de reconocer este Real como la radical alteridad misma, para que emerja una posibilidad de hacer algo con eso, un savoir-faire como una oportunidad para un cambio.
[1] Brown, R., Theodor Adorno – Music and Protest. Disponible en: YouTube. [La traducción es nuestra].
[2] Lacan, J., (1971) El Seminario, Libro 18, De un discurso que no fuera del semblante, Buenos Aires, Paidós, 2009, p. 109.


