🎶 Bacchanale, de John Cage:
https://open.spotify.com/track/23HAfNFR2286jt1evmWoPw?si=HMVVvtiORp6THgXXZq00UA
https://www.youtube.com/watch?v=pNM9DLrxOZA
Escuchamos los sonidos de un "piano preparado" por el artista que supo propiciar otras escuchas; un instrumento violentado, usado para otra cosa que para lo que fue creado, otro des-concierto de quien compusiera la silenciosa y ruidosa 4'33".
Cage pintaba, escribía y hacía música llevando el lenguaje a su límite visual y sonoro, anhelando "palabras sin sintaxis"1, "cada una polimórfica", lidiando con el lenguaje como si fuera una fuente de sonido que pudiera transformarse en sinsentido. Pretendía liberar los sonidos de las ideas abstractas que se tiene de ellos y dejarlos existir, oír cada sonido repentinamente, antes de que la razón pudiera atraparlo: "Saber-ver, someterse a lo real", tal como lo decía en su "Diario: cómo mejorar el mundo (solo empeorarás las cosas) 1965".
Buscaba que la obra estuviera exenta de sus gustos y aversiones, de sus ideas y sentimientos acudiendo al azar para establecer la composición.
Cuando en 1938 Syvilla Fort le encarga la música para uno de sus bailes, Bacchanal, piensa escribir una obra para una orquesta de percusión, afín a la danza en juego. Al ver el escenario del teatro, ve que "no hay" espacio para una orquesta y que "hay" un piano de cola, único instrumento disponible; se dispone a escribir una pieza para piano, pero no encuentra la secuencia dodecafónica conveniente.
Alumno de Schöenberg y Weiss, también estudió con Cowell, a quien había visto modificar el sonido de un piano tocando las cuerdas con sus manos y utilizar objetos que movía a lo largo de las cuerdas mientras tocaba el teclado.
Así inventó su solución no exenta de emoción: "operar" el piano, interviniéndolo con tornillos y tuercas: "fue un gusto inmenso comprobar que, a través de una operación sencilla, podían producirse dos sonidos diferentes. Uno, resonante y abierto; el otro, sordo y enmudecido. El segundo se escuchaba al usar el pedal "una corda". "Compuse el Bacchanal rápidamente, con la emoción que brinda el descubrimiento continuo".2
Para composiciones posteriores agregó al piano chinches, plástico, cuchara de madera, broche de ropa, trozos de fieltro, burletes de goma, una caja de aspirinas, el brazo de una muñeca. No hubo espacio para el oso y la ballena.
Modulaciones, silencios y ruidos interpretados por el analista, palabras como sonidos, hace que lo mismo suene diferente ¿Será la operación del analista intervenir sobre el modo que cada uno ha inventado de musicalizar el no hay?
[1] Cage, J., "Conferencia en Juilliard", Ritmo etc., Buenos Aires, Interzona Editora, 2016, p. 108.
[2] Cage, J., "Cómo surgió el piano preparado", óp. cit., p. 186.


