¿Han pasado ustedes una mala semana? ¿Están estresados en el trabajo o con su pareja? ¿Ya no saben qué hacer con la rabia que les invade en cuanto algo no funciona como previsto? ¿Sienten cólera contra alguien? ¡No hace falta que se contengan! ¡Rompan la pantalla de sus fantasmas! ¡Suelten su agresividad en los rage rooms (salas de destrozos)! ¿Para qué dirigirse al otro para hablarle? ¡Apunten directamente al objeto que está en el origen de su agresividad y destrúyanlo! Una vez purificada de sus emociones negativas, ¡su vida de pareja, de familia o profesional quedará renovada! ¡Vuelvan con su partenaire, sus colegas o sus hijos después de una buena sesión de desfogue, una vez que hayan evacuado todos los sentimientos negativos… y compartan con ellos su experiencia!
¡Fílmense mientras reducen a añicos un espejo, un microondas o un ordenador que les recuerda sin duda el que utilizan cada día en su oficina! Si piensan que se trata de un desperdicio, sepan que participando en una sesión de desfogue, ¡contribuyen a la salvaguardia del planeta! ¡Pues sí! Porque los objetos destinados a encajar su cólera y su frustración provienen del vertedero, para acabar después… adivinen dónde… ¡en efecto! ¡En el vertedero! ¡Del vertedero al vertedero! ¡Y no olviden que pueden también traer objetos para romper de su casa, si les da la gana!
¿Aún no están convencidos? En este caso, a ver que les parece esto. Escuchen. Tienen ustedes la oportunidad de captar en media hora la dimension de sus rabias, dirigiéndolas a la persona que más odian en el mundo: ¡peguen su foto en un objeto y rómpanle la crisma en las salas de destrozos! Inviten a sus amigos, sus colegas, sus hijos (!) a participar, ya que "¡cuantos más locos seamos más nos reiremos!". Verán ustedes lo bien que dormirán los pequeños esta noche en su cama… pero ¿¡qué digo!?, ya se dormirán en el coche en el trayecto de vuelta. Ni siquiera hará falta contarles un cuento antes. ¡Se acabaron los días en que tenían ustedes que escucharles plantear sus preguntas o quejarse de sus problemas!
¡Vaya! ¿Sin alcohol no consiguen divertirse? ¡No se preocupen! ¡Pueden tomarse un trago durante su sesión de destrozos! ¡Con moderación, por supuesto, listillos! ¡Desfóguense, queridas y queridos, no necesitarán decir ni una palabra! En fin… pueden probar de hacerlo, pero al fin y al cabo con todo ese ruido… ¿quién podría escucharles?


