Cada febrero, Montevideo se llena de voces. Con timbres nasales y potentes, las murgas cantan sobre los tropiezos del vivir con otros: denuncian lo que no funciona a nivel social, pero también lo fallido en el lazo entre los sexos, el amor y sus avatares. Su canto coral polifónico desarma la ilusión de la armonía colectiva. Distintas voces, distintos tonos, distintos colores.
Montevideo celebra durante cuarenta días el carnaval más largo del mundo. Fiesta popular que inunda la ciudad con disfraces, música y actuación. Aunque su epicentro es el Teatro de Verano, las agrupaciones recorren tablados barriales. La concurrencia es multitudinaria.
La categoría más emblemática es la murga: agrupaciones que rinden homenaje al dios Momo con ironía, picardía y protesta, al ritmo de "La marcha camión", con bombos, platillos y redoblantes.
Carnaval es chistes, humor y desmesura, pero también es crítica: se cantan las fracturas, los traspiés y rupturas. La murga La Nueva Milonga, en 2025, dedica un cuplé sobre la autopercepción, poniendo el acento en las discordancias en el lazo entre los sexos:
– Mi novia se autopercibe en una pareja abierta y aunque yo no estoy de acuerdo lo acepto y no lo dudo.
– Mirá el esfuerzo que hacés para no percibirte cornudo.1
Contrastan las ficciones tradicionales y contemporáneas sobre el amor y la pareja, dejándose entrever la insistencia de lo que no encaja.
En 2010, la murga Queso Magro bordea distintos sentidos para responder a "¿qué es hacer el amor?". Más allá del acto sexual, cantan sobre lo placentero del encuentro con la pareja y también sobre soportar lo que molesta del cuerpo del otro: "es confiar en alguien, siempre comprenderlo, dentro de la cama es fumarse un pedo".2
Las murgas usan el contrafactum como técnica de composición: se escriben nuevos versos sobre músicas ya existentes, generalmente populares. El recurso pone en juego lo familiar con lo disruptivo. Perturban lo esperado por el público.
Metele que son pasteles, en 2023, usa la canción "Te felicito" y transforma su letra en una sátira de las contradicciones en el ámbito carnavalero, en su intento por deconstruir la forma patriarcal de relacionarse. Ironizan sobre los estereotipos de quienes intentan aplicar la corrección política de la teoría de género y el feminismo. Cantan: "nos felicito, qué bien la murga, hicimos todos los deberes, armamos unos talleres".3
La murga no vela lo que no anda: lo hace sonar. Lo que falla en los lazos es puesto en escena, con humor, en el centro de la fiesta.
[1] La Nueva Milonga (2025): https://youtu.be/IlFi94LzvEc?si=X4EjF8dXfgMZ2QbZ
[2] Queso Magro (2010): https://youtu.be/yXffIJWH98Y?si=4zwDIi9IYSus4R_f
[3] Metele que son pasteles (2023): https://youtu.be/gOGCaMDeMnU?si=AgsNKP2LZ7WKLDRS


