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"Él rellena la brasserie que lleva puesta
con algodón, lana, trapos y calcetines, y yo
lo ayudo a vestirse con una falda,
atarse un lazo alrededor del cuello y él
toma una concha marina y se la coloca como vulva […] Lo violo sin lujuria […]".1

Estas líneas escritas por Yona Wallach son parte de su trilogía de obras de teatro que relatan su relación turbulenta con un hombre al que, en su biografía, se refiere como Tadeush. Wallach fue considerada radical tanto en su vida como en su poesía. Conoció a Tadeush después de haber salido de un hospital de salud mental en donde fue tratada por LSD y donde admitió haber "experimentado la locura". Tadeush era un ladrón, un travesti y un filósofo influenciado por Genet y Nietzsche, además de partidario de Hitler. Su chalet era una pequeña habitación en una abadía de Jerusalén –convertido en albergue– donde convivían artistas y marginados sociales. La vida sexual versátil de la pareja en la abadía incluía juegos de rol de género, compartir su cama con otro(s), abusar y gozar el uno del otro.
Esta relación llegó a su fin después que Wallach dejara casi de escribir mientras estaba con él y "sospechara que él era un ladrón intelectual, un médium que le robaba las ideas de la cabeza, adoptaba su discurso y se convertía en ella".
La vida sexual y las fantasías de Wallach están registradas en muchos de sus poemas. En 1970, Wallach publicó PreSleep Poem: Tribute to Godard, conocido hoy como Another sex:

"Se ha insinuado que hay otro sexo
qué bueno que alguien lo sepa
Si hay otro sexo
tráelo aquí y lo conoceremos
hablaremos con franqueza, si lo hay o si no lo hay
Pues ya estamos cansados
de nuestras esposas vírgenes
y en las fotos siempre
Es algo más… […]".2

En 1997 el poema fue interpretado por un cantante trans como parte del álbum que recopilaba la poesía de Wallach relacionada con el sexo. Fue adoptada por la comunidad LGTBQ, así como por el mundo académico, como indicativo de que "hay" otro sexo.
Irónicamente, la ironía de Wallach, fue ignorada por gran parte de su audiencia. Esta méconnaissance es mencionada de vez en cuando por críticos de la poesía, pero cuarenta años después de su muerte, Wallach es hoy ampliamente considerada una pionera de la poética queer.
Wallach quería "fama". Con sus poemas, creó un velo único, un exitoso trompe l'oeil para el abismo de la no-relación sexual del que ella sabía algo. Sus poemas le permitieron crear este otro sexo que no pudo arreglárselas para crear con Tadeush en su chalet. Tal vez este velo funcionó demasiado bien, develando la no-relación sexual entre la poeta y sus lectores.

[1] Sarna, I., Yona Wallach: biografía, Keter, Jerusalén, 2009, p. 209. [La traducción es de la autora]. Todas las citas de Wallach están tomadas de sus textos recopilados en la biografía.
[2] Wallach, Y., Sex Aher. Achshav, 1970. [La traducción es de la autora].